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Historia

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FUNDACIÓN DE LA COLONIA DE SAN JERÓNIMO - SANTA FE - ARGENTINA

Con la fundación de Esperanza, en 1856, se plantó el jalón histórico de la colonización organizada en la República Argentina; este hecho fue el germen fecundo del progreso de la Provincia de Santa Fe.

Después de la fundación de Esperanza, muchas familias llegaron en forma "espontánea" a tierras santafesinas. Como en esa Colonia ya estaban otorgadas todas las concesiones, el gobierno de Santa Fe estudió la posibilidad de no desaprovechar los afanes de esas familias viendo la mejor manera de afincarlas en tierras fiscales.

Con ese fin creó el 1º de agosto de 1857 una Comisión de Inmigración cuyo objetivo fue relacionarse con toda familia que espontáneamente llegara a la provincia con ánimo colonizador y procurarle su asentamiento en terrenos adecuados para la agricultura.

Esa Comisión estuvo presidida por don Alvaro Alzogaray, acompañado por don Ricardo Foster y don Luis Parma; la misma eligió un terreno al Norte de la ciudad de Santa Fe para la ubicación de dichas familias que, finalmente, no resultó apto para la colonización y fue desechado.

En ese mismo año don Ricardo Foster adquirió del gobierno de la provincia 4 leguas de tierras fiscales, al Oeste de las suyas, con el compromiso y obligación de ceder, en el fondo Oeste del mismo, 50 concesiones de 20 cuadras cada una, delineadas y mensuradas a su costa para establecer allí colonos espontáneos.

Este terreno estaba ubicado 8 leguas al Oeste de la ciudad de Santa Fe. Mensurado el mismo se destinaron además de las 50 concesiones, una superficie de 912.000 varas cuadradas para calles divisorias con un ancho de 20 varas. Esta delimitación estaba orientada de N a S en forma rectangular. Tenía 4 concesiones de Este a Oeste y 14 concesiones de Norte a Sur; una franja de tierra de 8 concesiones la dividía en dos partes iguales de 28 concesiones cada una, de las cuales 6 Foster se reservaba para sí.

En octubre de 1857 la Comisión de Inmigración comunicó al gobierno el amojonamiento de las 50 concesiones del terreno de Foster. Las familias suizas que estaban en la ciudad de Santa Fe, a la espera de su ubicación , no se animaron a trasladarse a ellas por temor al indio y al gaucho matrero, dada su cercanía con la reducción de San Jerónimo del Sauce.

Ante esta situación el gobierno dejó el problema en manos de don Ricardo Foster quien, inmediatamente, se puso en contacto con el ciudadano suizo don Lorenzo Bodenmann, oriundo de Grengiols, Valais, y le propuso que viajara a Europa para buscar familias que quisieran poblar estas tierras.

Bodenmann consiguió reunir 7 familias del Alto Valais con las que se embarcó en mayo de 1858, en el puerto de Génova. Llegaron a Buenos Aires a fines de julio, después de una travesía que duró 3 meses. El viaje a Santa Fe lo hicieron por el Río Paraná posiblemente en el "Asunción", único barco de pasajeros que hacía ese recorrido.

Llegados a la misma tomaron conocimiento de los riesgos que podían correr en el lugar que se les había asignado. El miedo cundió entre ellos y no quisieron aceptar esa ubicación pero, después de grandes esfuerzos, don Ricardo Foster logró convencer a 5 de aquellas familias que, finalmente, decidieron trasladarse hacia el lugar elegido para su afincamiento. Los jefes de esas familias fueron:

  • don Bartolomé Blatter (43 años)
  • don Ignacio Falchini (34 años)
  • don Pedro Perrig (54 años)
  • don Ignacio Heimo (40 años) y
  • don Luis Hug ( 54 años)

El grupo fundador estaba constituido por 35 personas todas de los pueblos de Glis, Brig, Ried-Brig y Ausserbin, del Alto Valais. El viaje, desde Santa Fe hasta el lugar fijado por Foster, duró 2 días y se hizo en carretas contratadas al efecto. Marcharon por el camino de huella que existía hacia el Oeste de la ciudad, el cual conducía a la reducción de San Jerónimo del Sauce, fundada en 1825 por el General Estanislao López y habitada por indios abipones y mocovíes a cuyo frente se encontraba el Mayor don Nicolás Denis (indio abipón).

El día 15 de Agosto de 1858 llegaron al lugar elegido para su ubicación, una extensa planicie cercana a la reducción de San Jerónimo del Sauce; y ocuparon las cuatro esquinas de las concesiones asignadas, principalmente por razones de seguridad. Este lugar se conoce hoy como "4 Montes", 4.000 m al Sur del emplazamiento del pueblo de San Jerónimo Norte.

Foster les proporcionó caballos, bueyes, vacas, no descuidando la provisión de víveres, por más de 500 pesos fuertes, entregándoles además, una mensualidad de 10 pesos a cada familia por espacio de un año. Asimismo se puso en contacto con el Mayor Nicolás Denis, quien les brindó todo tipo de ayuda. Inmediatamente comenzaron la construcción de los ranchos de paja y terrón, bajo la dirección y mano de obra de los indios de Sauce a quienes secundaron diligentemente los recién llegados.

Prueba que no fueron abandonados a su suerte lo confirma el hecho que don Ricardo Foster fue padrino de un hijo del matrimonio Hug, nacido al día siguiente de la llegada a estas tierras. La fe de bautismo de ese nacimiento anotado en la iglesia de San Jerónimo del Sauce dice:

"El día 22 de agosto de 1858, yo, el infrascrito, prefecto de las misiones, bauticé solemnemente a Ricardo, hijo legítimo de don Luis Hug y de doña María Josefa Durrer, suiza, que nació el día 16 de agosto de este mes y año en la Colonia Nueva de San Gerónimo; fueron sus padrinos D. Ricardo Foster y Catalina Blatter, a quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraídas y por verdad lo firmo Fr Constancio Ferrero".

 

Adviértase que en este documento aparece el nombre de la Colonia recientemente fundada por Ricardo Foster: "San Gerónimo" conocida también como "Colonia Valesana" dado el origen de sus habitantes. (Después de 1914 pasó a ser "San Jerónimo Norte" ). Los colonos suizos recibieron los terrenos en forma gratuita y sin obligación de diezmo alguno, con la condición de ocupar y trabajar la tierra durante 5 años, después de lo cual adquirían el derecho de propiedad de su respectiva concesión. Instalados en sus concesiones los colonos comenzaron a trabajar la tierra que dio sus frutos rápidamente. Entusiasmados enviaron a su patria noticias sobre sus vidas y bondad de la tierra creándose, así, buena disposición para emigrar a Sud América.

A fines de ese año (1858) el Sr. Foster convino con don Lorenzo Bodenmann un nuevo viaje a Suiza para traer un nuevo contingente migratorio. A los 2 años Bodenmann regresó con 24 familias, de las cuales 20 se establecieron en San Jerónimo. Llegaron en agosto de 1861 para sumarse a las 5 familias que heroicamente vivieron solas en medio de esta llanura de tierra virgen. Su arribo significó la salvación de la Colonia a la que insuflaron nuevas fuerzas de continuidad y crecimiento. El afincamiento de este segundo grupo se realizó de Sur a Norte, completando las 25 concesiones de la fracción Sur y una de la fracción Norte.

Establecidas estas familias, Foster comisionó nuevamente a Bodenmann para que viajara a Suiza en busca de nuevos grupos. Así lo hizo y en 1863 regresó con 27 familias. Mientras esto ocurría, el resto de las 50 concesiones de la colonia se llenó con familias "sueltas" y no había tierras disponibles para los recién llegados.

Ante esta situación, el gobierno mandó delimitar y mensurar 2 líneas de concesiones al Oeste y al Norte de las ya ocupadas en los terrenos de Foster, en número de 56 y posteriormente, 42 más en la zona Este de los mismos. En estas nuevas concesiones se establecieron las 27 familias recientemente llegadas y otras "sueltas" que iban arribando a la colonia por su cuenta.

Posteriormente Bodenmann hizo su último viaje a Suiza en busca de nuevas familias del Alto Valais y regresó en 1865 con 38 familias de las cuales 23 se establecieron en San Jerónimo.

Ese año el gobierno ordenó un doble desplazamiento de tierras concedidas a la empresa colonizadora de Beck y Herzog en el Norte y Oeste de la colonia San Jerónimo. Por tal motivo las proyectadas colonias de Humboldt y Santa María fueron corridas dos veces: la primera, hacia el Norte, 5 concesiones y la segunda, hacia el Oeste 7 concesiones, anexándose esas tierras a la de San Jerónimo. Posteriormente en 1874 se mensuraron 160 concesiones más (zona Oeste y Norte) que fueron vendidas. Esta fue la última etapa del crecimiento territorial de esta colonia que comenzó modestamente con 50 concesiones (1858) y tomó forma definitiva en 1874 con 345 concesiones que son las que hoy posee (aprox: 11.500 has.) En el año 1865 desaparecieron los dos grandes benefactores de la colonia: Ricardo Foster, que falleció el 5 de diciembre de 1865 y Lorenzo Bodenmann que cesó de actuar en su grande y extraordinaria misión de poblar, mediante inmigrantes valesanos, estas tierras santafesinas; falleció en Grengiols, su pueblo natal del Alto Valais, Suiza, el 6 de octubre de 1873.

Ese año, 1865, marcó el final de aquella primera etapa, hito histórico que llevó a la fundación de la colonia y a su consolidación definitiva con familias del mismo origen, lengua, religión y costumbres. En 1866 y 1867, pocas familias llegaron a la colonia ya que no había tierras disponibles. Pero en 1868 se produjo un vigoroso repunte de este singular fenómeno migratorio. Nuevamente la colonia valesana de San Jerónimo se convirtió en el polo de atracción de hombres dispuestos a esa aventura. Las causas de este afán fueron, las circunstancias adversas surgidas en el Valais (heladas tardías, inundaciones, etc) y la nueva realidad económica y social que se estaba gestando en las colonias santafesinas, con la posibilidad de afincamiento en los flancos limítrofes de las colonias recientemente fundadas.

En poco tiempo tres importantes contingentes partieron desde Suiza para América con destino a las colonias santafesinas: el 17 de marzo de 1868 lo hicieron 162 inmigrantes; un mes después, el 18 de abril, 300 inmigrantes mas y el 16 de abril de 1869 siguieron el mismo camino un nuevo grupo de 139 personas las que se dirigieron a la colonia San Jerónimo y colonias vecinas recientemente fundadas. En el lapso de 13 meses salieron del Alto Valais unas 600 personas con destino a la provincia de Santa Fe, dando nuevo y vigoroso impulso al proceso colonizador de la misma.

Posteriormente, otros grupos de emigrantes valesanos espontáneos arribaron entre los años 1871 y 1879 los que, junto a los anteriores, convirtieron a la colonia de San Jerónimo en el centro de la gran comunidad valesana de la provincia de Santa Fe. Esta colonia, junto con la de Esperanza (1856) y San Carlos (1858) se constituyeron en las "3 Colonias Madres" de la citada provincia.

La colonia de San Jerónimo nació sin mayores gastos para el gobierno provincial, a diferencia de Esperanza y San Carlos. Asimismo, a diferencia de otras colonias que desde su fundación delimitaron su área total, pasó por sucesivas etapas de ensanchamiento hasta adquirir su actual superficie; como ya se dijo, desde sus 50 concesiones iniciales de la 1ª.mensura (1857) a las 2ª y 3ª (1863) finalizó con dos grandes ampliaciones (1865), todas en terrenos fiscales, para anexar 160 más, en la 6ª mensura (1874). Estas últimas fueron puestas en venta.

Después de 11 años de la fundación de la colonia se mensuró el pueblo (1869), que se parceló en 24 manzanas de las cuales 4 fueron destinadas a Plaza Pública. Esta mensura se hizo a partir de la escuela-iglesia que se construyó en 1865, en medio de la "Calle Ancha", a instancias de los colonos y del 1er sacerdote, el Padre Federico Tewes.